¿Qué es una ciudad inteligente? Tecnología y ejemplos

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Abordar la construcción desde una perspectiva eficaz e inteligente es la razón de ser de las smartcities. Muchos aspectos tienen impacto en las ciudades inteligentes: energía, transporte, gestión de residuos, movilidad y, por supuesto, la construcción eficiente de edificios e infraestructuras inteligentes integradas en una ciudad.

Una smartcity se define como una ciudad que aplica tecnologías de la información y la comunicación para el aumento de la calidad de vida de los ciudadanos, la eficacia de los recursos y la sostenibilidad. Resulta evidente que una ciudad es sostenible, entre otras razones, cuando tiene edificios sostenibles, pero ¿en qué consiste realmente este tipo de construcciones?

 

La importancia de construir edificios eficientes

El 45% de la energía que se necesita para poner en marcha un edificio está vinculada a la climatización de este. Aunque se trate del mayor gasto energético, la buena noticia es que es posible reducir este consumo hasta en un 90% a través de distintas técnicas de eficiencia energética.

Para optimizar al máximo el consumo energético de un edificio se pueden llevar a cabo determinadas acciones, como el aislamiento de la envolvente, una acción que permite rentabilizar en gran medida el consumo, así como la eliminación de los puentes térmicos o la instalación de vidrios dobles o triples, entre otras muchas medidas buenas para el medioambiente.

 

Energía y smartcities

Además, otro de los desafíos en materia de construcción es el uso de fuentes de energía sostenibles, entre las que destacan estos tres tipos:

  • La geotermia, un tipo de energía renovable que aprovecha el calor del interior de la tierra, ofreciendo así una alternativa de calor ilimitado y con un alto rendimiento energético.
  • La cogeneración, un sistema que permite obtener, al mismo tiempo, energía eléctrica y energía térmica.
  • Energía solar fotovoltaica integrada en edificios (BIPV), a través de módulos fotovoltaicos integrados en la estructura de un determinado edificio, en sustitución de otros materiales tradicionales.

Otra de las características de este tipo de ciudades es la gestión eficiente de recursos, entre los que se incluye la información. Cuando hablamos de la vinculación entre la construcción y las smartcities no podemos pasar por alto el papel de la metodología de Modelado de información de construcción (BIM), que permite adelantarse al comportamiento energético de un determinado edificio y tomar las decisiones más interesantes para el medioambiente.

 

La construcción de edificios 4.0, clave para smartcities

La información es poder y los edificios son elementos generadores de información de alto valor. A través de la instalación de sensores las smartcities pueden conocer datos de gran importancia para la gestión de las ciudades. La construcción de edificios 4.0, basada en sensores con Internet de las Cosas (IoT), permite concentrar información que ayude a los gobiernos en la importante tarea de prevención. Algunos ejemplos de información que pueden recopilar estos sensores son los niveles de contaminación, a partir del nivel de la calidad del aire, o la seguridad, previniendo incendios, inundaciones, explosiones, etc.

En definitiva, los edificios son un elemento esencial en la configuración de las ciudades inteligentes y es necesario abordar su construcción teniendo siempre en mente dos cuestiones esenciales: eficiencia y sostenibilidad.