La inteligencia artificial ha superado un punto de inflexión en el sector de la construcción.
En 2024, el 35% del capital total invertido en ConTech se destinó a soluciones habilitadas por IA. En 2025, esa cifra se disparó hasta el 77%, alcanzando los 5.051 millones de dólares. El cambio no es superficial. Refleja una redefinición de lo que inversores, corporaciones y fundadores consideran hoy “invertible” dentro del entorno construido.
Desde nuestra perspectiva en Cemex Ventures, esto no es simplemente un ciclo más de IA. Es un momento de reasignación de capital que está transformando cómo la industria entiende la productividad, el riesgo y la ejecución.
Como señala Miguel Carralón, Investment Advisor en Cemex Ventures:
“Ya no vemos la IA como una funcionalidad adicional. En 2025 se convirtió en el filtro. Si una plataforma no integra inteligencia de forma profunda en sus operaciones, le cuesta justificar capital de escala.”
Esa afirmación resume lo que los datos confirman.
Dónde se concentró la inversión en IA en 2025
De los 5.051 millones de dólares invertidos en soluciones de construcción basadas en IA en 2025, cerca del 60% se destinó a plataformas de Enhanced Productivity (3.906 millones).
El mensaje es claro: el principal punto de presión del sector sigue siendo la eficiencia operativa.
Los márgenes son ajustados. El riesgo de ejecución continúa siendo elevado. La escasez de mano de obra persiste en los principales mercados. En este contexto, la IA se financia allí donde puede comprimir plazos, reducir retrabajos y mejorar la previsibilidad.
Más allá de productividad:
830 millones (13%) se destinaron a sistemas constructivos de nueva generación y automatización (“Construction’s Future”).
277 millones (4%) se dirigieron a optimización de la cadena de suministro impulsada por IA.
39 millones (1%) se enfocaron directamente en soluciones de construcción verde etiquetadas como IA.
Cabe destacar que la sostenibilidad está cada vez más habilitada indirectamente por la IA —mediante optimización de materiales, modelado de eficiencia energética y automatización de procesos— aunque el capital no siempre se clasifique formalmente como “green”.
Miguel subraya un matiz relevante:
“La conversación sobre sostenibilidad no se ha debilitado. Lo que ha cambiado es que los inversores ahora quieren inteligencia integrada en la descarbonización. La IA se está convirtiendo en el motor detrás del desempeño climático medible, no en una categoría separada.”
Más que una tendencia: la IA como infraestructura
Cuando el 77% del capital total ConTech se concentra en plataformas habilitadas por IA, la implicación no es que la IA esté de moda. Es que se ha vuelto estructural.
Los fundadores que presentan la IA como una capa añadida sobre sistemas legacy enfrentan cada vez más escepticismo. En cambio, las startups diseñadas desde el origen alrededor de la inteligencia están generando mayor convicción inversora.
Esta dinámica probablemente se intensificará.
Las 6 dinámicas que marcarán 2026
1. De la adopción a la estandarización
En 2025, muchas corporaciones adoptaron herramientas de IA vía pilotos. En 2026, la prioridad será estandarizar su despliegue a nivel portafolio y geografías.
La razón es sencilla: una implementación fragmentada genera silos de datos y limita los ciclos de aprendizaje.
Los grandes contratistas entienden que el valor de la IA se compone cuando se despliega de forma consistente en múltiples proyectos.
En 2026:
Las plataformas con integración empresarial superarán a herramientas nicho.
La interoperabilidad con BIM, ERP y sistemas de procurement será decisiva.
Los proveedores de IA serán evaluados por profundidad de integración, no solo por performance.
Como resume Miguel:
“En 2025, la IA demostró que podía mejorar la ejecución. En 2026 tendrá que demostrar que puede estandarizarla.”
2. La protección de margen superará las narrativas de crecimiento
El entorno macro sigue siendo disciplinado en capital. Aunque la inversión repuntó estructuralmente en 2025, la mentalidad ya no es growth-first.
Las plataformas que protejan márgenes atraerán atención desproporcionada, especialmente aquellas que ofrezcan:
Alertas predictivas de desviaciones de coste
Optimización de compresión de cronogramas
Modelos de riesgo con datos en tiempo real
Predicción de disrupciones en supply chain
En construcción, evitar un sobrecoste del 3% suele ser más valioso que prometer un 10% de mejora productiva sin fiabilidad demostrada.
3. Convergencia entre robótica e IA
En 2025, la robótica captó 476 millones. En 2026, veremos una integración más estrecha entre analítica predictiva e automatización física.
La lógica es clara: la inteligencia predictiva sin capacidad de ejecución física deja valor sin capturar.
La convergencia entre:
Computer vision
Analítica de obra en tiempo real
Maquinaria autónoma o semiautónoma
definirá la próxima ola de inversión, especialmente ante la escasez estructural de mano de obra cualificada.
4. Los “data flywheels” serán el principal driver de valoración
En 2025, el capital premió la integración de IA.
En 2026, premiará la defensibilidad del dato.
Las preguntas clave serán:
¿La plataforma mejora con cada proyecto?
¿El dataset es propietario?
¿Existen efectos red entre contratistas, proveedores y asset owners?
Los algoritmos pueden replicarse. Los datasets estructurados y propietarios a gran escala no.
Especialmente relevante en:
Gemelos digitales
Monitorización del ciclo de vida de activos
Mantenimiento predictivo
5. La descarbonización habilitada por IA madurará silenciosamente
Aunque solo el 1% del capital IA en 2025 se etiquetó como Green Construction, el impacto indirecto es mucho mayor.
En 2026 veremos una narrativa más integrada:
Optimización de materiales para reducir carbono embebido
Gestión energética inteligente en plantas de cemento y hormigón
Mantenimiento predictivo para extender vida útil de infraestructuras
Analítica de cadena de suministro para reducir emisiones
La presión regulatoria y financiera acelerará esta tendencia.
6. Menos plataformas, tickets más grandes
Tras concentrarse el 77% del capital en IA en 2025, 2026 tenderá hacia consolidación.
Los mayores tickets irán a:
Plataformas desplegadas en múltiples mercados
Soluciones embebidas en contratistas Tier 1
Compañías con casos industriales sólidos
BIM & Digital Twins captaron 1.668 millones, liderando el capital IA.
Project Management general obtuvo 828 millones.
Robótica, 476 millones.
Mantenimiento de activos, 355 millones.
Monitorización y control, 283 millones.
Curiosamente, Project Design & Budgeting registró el mayor número de deals (28), aunque con menor capital (144 millones), señal de fuerte experimentación en fases tempranas.
El patrón es consistente: la IA se está integrando a lo largo de todo el ciclo de vida del activo.
Por qué 2025 fue una inflexión estructural
Tres fuerzas convergieron:
Mayor selectividad inversora.
Entorno operativo más exigente.
Madurez suficiente de datos tras una década de digitalización (BIM, ERP, IoT).
Como señala Miguel:
“La industria por fin tiene suficiente ‘digital exhaust’ para que la IA genere señal real. Antes los datos no estaban suficientemente estructurados. Ahora sí — y el capital lo siguió.”
Perspectiva estratégica
La IA en construcción ya no trata de curvas de adopción. Trata de arquitectura competitiva.
2026 no se definirá por si la IA funciona, sino por:
Quién la integra más rápido
Quién la estandariza mejor
Quién construye los loops de datos más sólidos
Quién vincula inteligencia directamente con rentabilidad
Para los fundadores, implica pasar de diferenciar features a diseñar sistemas completos.
Para las corporaciones, mover presupuestos de innovación hacia presupuestos operativos.
Para los inversores, analizar no solo capacidad tecnológica, sino capacidad de despliegue.
Los datos de 2025 muestran hacia dónde fue el capital.
2026 mostrará qué plataformas convierten ese capital en ventaja industrial duradera.
Y ahí es donde comienza realmente la próxima fase de la inteligencia en construcción.

